DIEGO

Hola a todos...
Si leen mi post anterior, recordarán que hablé de bebés y esas cosas. Bueno, mi fin de semana pasado tuvo serias modificaciones en sus planes por uno de ellos, específicamente por el Diego, el señor de la foto.
Este sujeto, al parecer profundamente aburrido dentro de su bolsa amniótica, se puso a jugar con sus filudas uñitas a raspar ese espacio en donde estaba inmerso... con tan mala pata que lo rompió y el agua comenzó a irse como quien destapa un lavatorio. Resultado: tuvieron que ingresar a su mamá de urgencia en un hospital capitalino. Convengamos que despues de ocho meses y medio allí dentro, ya estaba bastante lateado, pero definitivamente el juego se le fue de madre.
Mientras tanto, todos afuera corríamos tratando de que todo saliera bien, hasta que el doctor da la noticia: tres semanas antes de lo presupuestado, parto inducido. Diego tendría que responder por su travesura, pero delante del doctor.
Esto fue el viernes en la tarde. Tras largas horas de espera, el sabado 21 de octubre, a las 7.33 horas, nació Diego. Un poco asustado estaba ya, porque sentía que algo lo ahorcaba, (después sabría que por poco se muere, porque en sus ratos de ocio, no encontró nada mejor que jugar con su cordón umbilical y colocarlo en el cuello), pero varias manos lo sacaron de aprieto. Luego de ser pesado y vestido con un pañal, lo envolvieron y fue a su primera cita: conocer a mamá.
El encuentro fue emocionante. Diego abrió los ojos y no los cerró nunca mientras oía con atención a su madre. Sólo tenía oídos para ella, y como si supera que estaba siendo grabado, ponía sus mejores caritas para la cámara. Y transmitía una paz enorme. Una de esas contagiosas que se pegan al alma.
Cómo es que les cuento esta historia? Simple. Diego es el bebé de una gran amiga. Cómo fue que rompió la bolsa? No sé, en eso puse algo de mi imaginación. Sin embargo, los detalles de su parto y de sus primeros minutos de vida los conozco muy bien, porque la única persona que acompañaba a esa mujer a tener a su hijo era la última de la lista lógica: yo.
Diego, mi niño, buena suerte. La vida es un camino difícil, pero todos los que te queremos, trataremos de que vayas por el mejor sendero. Promess.

3 Comments:
Hola Alejandra:
Bienvenido a este mundo Diego. Que tus travesuras solo traigan alegria a tus papitos.
Un abrazo.
Amiga querida:
La llegada de un niño a nuestras vidas hace que veamos todo desde otra perspectiva... Yo no tengo hijos, pero el sobrino maravilloso que llegó a mi vida es el mejor regalo que Dios me ha dado hasta el momento... su sonrisa... sus palabras y todo lo que hace me cautivan todos los días y no quisiera despegarme de él ni un minuto...
Entiendo perfectamente lo que dices y sé que cumplirás la promesa de llevarlo por el mejor camino a cabalidad, porque te conozco...
Te quiero mil amiga mía...
Cuidate, nos vemos
Carla
felicitaciones por el hermoso Diego, regalo de Dios.
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