sábado, septiembre 02, 2006

MI PEQUEÑA COMPAÑIA


Hola a todos los lectores de este blog....

Definitivamente mi relación con ella es grande, intensa, profunda y por sobretodo, honesta. He sido recipiente de su cariño, de su aprecio y de la importancia de su presencia en mi existencia. No es mi hija, pero la quiero muchísimo y me hago responsable de ella. Hablo de mi perra, Jade.

La Jade, a la que también llamamos Doga, porque creemos que decirle Bitch es un poco fuerte, tiene tres años y cumplirá cuatro en enero. Se llama así, como la protagonista de la teleserie "El Clon", porque tiene los ojitos con una marca negra, como si estuvieran delineados. Con sus orejas con pelo desflecado natural (qué envidia!!!) y color indefinible, es la quiltra más linda que he visto en mucho tiempo. Ella es la guardiana de la casa, aunque muchas veces pensamos que es un humano en un cuerpo de perro. Pareciera entender todo lo que le decimos, se manifiesta ante lo que no le parece, abre la puerta cuando quiere ir al baño y sale al patio a hacer sus necesidades caninas, trae su arnés cuando quiere paseo y nos da su manito cuando quiere comer algo de lo que comemos nosotros. Ella es muy inteligente.

Mi chiquitita llegó en un momento en que mi vida había perdido sentido. Mi familia estaba sumida en un crisis existencial enorme y no sabíamos qué cuernos nos unía como grupo. Y ella llegó. Proveniente de Valdivia y dentro de mi mochila viajamos juntas doce horas en un bus sin que nadie nos descubriera,arribando a mi casa, con la certeza de que a más de alguien no le gustaría la idea, por ser una perrita. Sin embargo, ella aprendió a ganarse el cariño de todos, incluso el amor de mi abuela, que era su principal detractora.

Cuando estuve en Europa, me mandé cambiar por cinco meses y cuando regresé me di cuenta de lo mucho que ella me importa, pero lo que me impresionó más fue saber lo mucho que yo importo en su vida. Al llegar, confirme lo que mi madre me decía por teléfono: la perra estaba casi en los huesos, había dejado de comer porque yo no estaba en casa y prácticamente no se alimentaba, por mucho que le ofrecieran lo que más le gustara.

Al pasar de los días, Jade recuperó su ánimo y su apetito se volvió voraz... hoy come normalmente, recuperó su peso y sus ganas de estar siempre con nosotros son permanentes. Le gusta mucho vernos a todos sentados en la mesa, a pesar de que creo que es perfectamente consciente de las diferencias que aún se mantienen entre nosotros. Sin embargo, ella nos enseñó el valor de estar unidos y juntos, porque para ella somos lo único que tiene: su manada, en donde ella, a pesar de ser de una especie diferente, es un miembro muy importante.

Ella sabe que la quiero mucho, que es mi niña, mi cachorra, a pesar de tener tres años. Con Jade, entendí eso de que dicen los padres de que para ellos, los hijos siempre son los niños, nunca crecen. El próximo año espero cruzarla para que tenga cachorritos, aunque no se si tendremos paciencia para un regimiento de cosas chicas chasconas revolviendola por todos sitios. Pero si llegan, que más da, se que siendo sus pequeños deberé cuidar también de ellos, y sin duda lo haré con el mayor de los gustos.

Se que si tu tienes o has tenido mascota, sabes lo importante que son ellos en nuestras vidas. Yo, de veras no sé por qué llegó en ese momento, pero si se que fue el segundo exacto. De alguna manera, Jade salvó mi vida, y a mi familia también.

Saludines a todos y cada uno de ustedes y si tienes mascota, cuídala. Ellos, aunque no hablen, también sienten y tanto como no te imaginas.

4 Comments:

Blogger Paz Crovetto said...

esta cosa es la cagá, salen cosas muy de lujo....
es un buen diario loco dodne plasmamos simpelmetne locuras
besos

20:42  
Blogger Andrés Asenjo Morosetti said...

Yo tambien tuve mascotitas, son bakanes. espero prontamente volver a tener una porque, por situaciones de la vida, de no tener un espacio para ella, no e querido volver a criar, pero la verdad es que amo a los animalitos muchisimo, son algo tan lindo y tan bello que hay que quererlos muchisisisimo, porque son como personas junto a uno en la vida!

21:25  
Blogger Anita Sepúlveda said...

Debo reconocer que mi relación con las mascotas es algo contradictoria... Fui feliz mientras vivió Lulú, mi gata..., pero ahora que vivo en una parcela y tenemos 6 perros ni siquiera me doy el tiempo de hacerles cariño. Quisiera poder tener esa capacidad de amar a todos los seres y que eso se traduzca en regalonearlos y tratarlos bien... pero...
no soy perfecta :D

11:40  
Anonymous Anónimo said...

¡Es adorable! Y te lo he diho más de una vez: ¡quién amaneciera toda la vida siempre con la chasquilla hecha!!

De todas formas, ella significa muchas cosas en tu vida, y eso le da aún más valor de lo que es ya una mascota...

15:12  

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